Los muebles y las superficies se armonizan y dialogan entre sí en torno a un tema común de tonos neutros: ante todo los blancos y grises de los muebles lacados y de las paredes, pero también las cálidas “interferencias” del vidrio ahumado y de las áreas pavimentadas en roble blanqueado. Como elemento de unión entre los distintos materiales, los pavimentos de gres porcelánico Custom-Made de 14 mm de espesor con efecto cemento de Cotto d’Este, utilizados también en el exterior, en la zona de la piscina y en las terrazas, como una herramienta adicional de conexión perceptiva. Sin embargo, las cualidades estéticas de este material no son la única razón que llevó a proyectistas y clientes a elegirlo. Producidas mediante una tecnología especial patentada, las baldosas de esta colección incorporan una tecnología antibacteriana especial que hace que la superficie sea ecoactiva y capaz de eliminar hasta el 99,9% de los microorganismos nocivos, con total ausencia de toxicidad y seguridad para la salud. La simplicidad formal del edificio revela así, a medida que se observa con mayor detalle, una sorprendente complejidad, tanto en el plano visual como en el prestacional, desvelando una interpretación contemporánea de la idea de racionalismo que se extiende hasta la escala más pequeña.