Pavimentos exteriores de cerámica
Para un pavimento exterior —ya sea un balcón, una terraza o un jardín— es fundamental elegir materiales que resistan las heladas, las inclemencias del tiempo y los rayos UV.
El gres porcelánico es una elección excelente, ya que cumple todos estos requisitos. Sin embargo, dado que un pavimento exterior está sistemáticamente expuesto al agua o a la humedad, es fundamental considerar el ya citado grado de resistencia al deslizamiento. Un valor igual o superior a R11 es ideal, garantizando una superficie con rugosidad perceptible al tacto que reduce el riesgo de resbalones cuando la pieza está húmeda o mojada.
El espesor de las piezas es también un aspecto importante a valorar para un pavimento exterior. Además del espesor estándar, el gres outdoor de 20 mm ofrece una mayor resistencia a las cargas. Este espesor duplicado permite instalaciones alternativas a la colocación pegada, como la colocación sobre soportes autonivelantes, ideal para terrazas, o la colocación en seco sobre césped o grava.
Los más recientes desarrollos tecnológicos han permitido desarrollar superficies con diferentes grados de resistencia al deslizamiento que comparten, por un lado, la misma estética y, por otro, una sorprendente facilidad de limpieza. Combinando adecuadamente estos nuevos acabados, es posible crear un proyecto residencial que ofrezca una continuidad visual entre pavimentos interiores y exteriores, aumentando el valor estético global del espacio.