El material especial utilizado está compuesto por microgránulos de origen vítreo. Gracias a la granulometría extremadamente fina de las partículas, la superficie resultante carece de las asperezas marcadas propias de las superficies antideslizantes tradicionales, que aumentan la rugosidad, reducen la suavidad al tacto y dificultan la limpieza y el mantenimiento. Sin embargo, a nivel microscópico y no perceptible al tacto, la superficie mantiene irregularidades que la hacen eficaz para prevenir el deslizamiento.
La tecnología Safetouch está integrada en el proceso productivo del material cerámico y permanece eficaz durante toda la vida útil del producto. Además, sus características específicas no afectan en ningún caso al resultado estético del producto, que mantiene los más altos estándares en estética y cuidado del detalle